ARQUEOLOGÍAS VISUALES - Exposición individual

SALA EUROPA - BADAJOZ
Inauguración 2 de diciembre de 2009. 20 h.
Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura


Objetos cotidianos, fotografías de álbumes de familias y vídeos caseros son los registros que todo ser humano deja con el paso de su vida y sirven a la vez de pistas arqueológicas para saber cómo hemos sido, de dónde y cuándo venimos y quiénes somos ahora. A través de nuestra memoria intentamos definir nuestra identidad, pero los recuerdos no son un registro, sino una interpretación a la que nosotros mismos llegamos. Además se ven distorsionados por el olvido o los avances tecnológicos que desvirtúan la concepción del espacio-tiempo, del yo y del otro.
Estas obras parten de la apropiación de ese material de la memoria, la mayoría anónimo, que es manipulado e integrado dentro de un discurso artístico que, más que respuestas, plantea preguntas sobre la actual complejidad de la identidad personal.

Fragmentos






Impresión UVI y acrílico sobre tabla. 120 x 100 cms. c/u.

Memoria fracasada


Fotografía. Impresión lambda, 150 x 105 cms.

Retrato de boda anónima influida tecnológicamente

Óleo sobre lienzo, 162 x 130 cms.

Cuestión de fe

Instalación. Medida total 6 m. x 3 m.

Óleo sobre tabla. 60 x 80 cms.

Óleo sobre tabla. 80 x 80 cms.

Óleo sobre tabla. 120 x 80 cms.

Óleo sobre tabla, 80 x 120 cms.


Óleo sobre tabla, 65 x 80 cms.


Óleo sobre tabla, 70 x 100 cms.


Óleo sobre tabla, 65 x 80 cms.

Óleo sobre tabla, 100 x 81 cms.

Viaje sin color









Vídeo 3'30". 2008.

Apartir de vídeos digitalizados de HI8 de archivo familiar se elabora un relato de imágenes en movimiento entre realidad y ficción sobre fragmentos de memoria. El presente está desgastado por el tiempo y es efímero, por eso se representa en blanco y negro y relentizado. Mientras tanto, la abuela intenta reconstruir su infancia con los recuerdos de colores llenos de dinamismo y felicidad, salteando entre las lagunas que el olvido ha dejado entre ellos. o posiblemente sean una nueva reinterpretación de esos recuerdos. Una niña que juega en el campo, los animales que cuidaba, la muñeca que reposa en su caja o las vírgenes que todavia siguen en la cabecera de la cama nos dan el testimonio de una identidad aún reelaborandose.

No sé quién soy


Óleo sobre tabla.
70 x 55 cms.