Espacio y destiempo >> 11º Festival de cortometrajes y videoarte de Jerez de la Frontera

El video Espacio y destiempo pasará a formar parte del 11º Festival de cortometrajes y videoarte de Jerez de la Frontera, que tendrá lugar del 1 al 8 de Octubre en dicha localidad.

Espacio y destiempo. Video 3'30". 2007
Sinopsis: El principal objetivo de esta obra es la recuperación del tiempo perdido navegando por los recovecos de la memoria, los recuerdos. En la obra aparece siempre un mismo personaje que recolecta sus propios recuerdos en una casa en ruinas. Estos recuerdos son materializados en una especie de cajas, pequeños contenedores que van formando una nueva persona, una nueva identidad. Pero este personaje resulta ser el mismo personaje que ha recolectado los recuerdos, por lo tanto estamos ante una búsqueda de la propia identidad a través de la memoria. Identidad y alteridad se dan la mano en un espacio con su propia memoria y con un tratamiento de la temporalidad en el que se realza lo efímero. El presente se distorsiona por diferentes momentos que ocurren simultáneos, rompiendo la línea entre pasado y presente, y cuestionando el futuro.

El video puede verse en http://www.domingomartinez.es/obras/videos/



ARQUEOLOGÍAS VISUALES - Exposición individual

SALA EUROPA - BADAJOZ
Inauguración 2 de diciembre de 2009. 20 h.
Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura


Objetos cotidianos, fotografías de álbumes de familias y vídeos caseros son los registros que todo ser humano deja con el paso de su vida y sirven a la vez de pistas arqueológicas para saber cómo hemos sido, de dónde y cuándo venimos y quiénes somos ahora. A través de nuestra memoria intentamos definir nuestra identidad, pero los recuerdos no son un registro, sino una interpretación a la que nosotros mismos llegamos. Además se ven distorsionados por el olvido o los avances tecnológicos que desvirtúan la concepción del espacio-tiempo, del yo y del otro.
Estas obras parten de la apropiación de ese material de la memoria, la mayoría anónimo, que es manipulado e integrado dentro de un discurso artístico que, más que respuestas, plantea preguntas sobre la actual complejidad de la identidad personal.

Fragmentos






Impresión UVI y acrílico sobre tabla. 120 x 100 cms. c/u.

Memoria fracasada


Fotografía. Impresión lambda, 150 x 105 cms.

Retrato de boda anónima influida tecnológicamente

Óleo sobre lienzo, 162 x 130 cms.

Cuestión de fe

Instalación. Medida total 6 m. x 3 m.

Óleo sobre tabla. 60 x 80 cms.

Óleo sobre tabla. 80 x 80 cms.

Óleo sobre tabla. 120 x 80 cms.

Óleo sobre tabla, 80 x 120 cms.


Óleo sobre tabla, 65 x 80 cms.


Óleo sobre tabla, 70 x 100 cms.


Óleo sobre tabla, 65 x 80 cms.

Óleo sobre tabla, 100 x 81 cms.

Viaje sin color









Vídeo 3'30". 2008.

Apartir de vídeos digitalizados de HI8 de archivo familiar se elabora un relato de imágenes en movimiento entre realidad y ficción sobre fragmentos de memoria. El presente está desgastado por el tiempo y es efímero, por eso se representa en blanco y negro y relentizado. Mientras tanto, la abuela intenta reconstruir su infancia con los recuerdos de colores llenos de dinamismo y felicidad, salteando entre las lagunas que el olvido ha dejado entre ellos. o posiblemente sean una nueva reinterpretación de esos recuerdos. Una niña que juega en el campo, los animales que cuidaba, la muñeca que reposa en su caja o las vírgenes que todavia siguen en la cabecera de la cama nos dan el testimonio de una identidad aún reelaborandose.

No sé quién soy


Óleo sobre tabla.
70 x 55 cms.

Rescate de egos



Óleo sobre tabla.
60 x 122 cms. cada pieza.

Instantes rasgados









Fototransferencias y acrílico sobre madera
130 x 90 cms. cada una.





Hombre en Sistiana

Óleo sobre tela. 160 x 132 cms.

Sin título...


Óleo sobre tela. 160 x 132 cms.

Sin rumbo y sin chaqueta


Óleo sobre tela. 146 x 114 cms.

Marcelito Bernal


Óleo sobre tela. 16 cuadros de 46 x 46 cms. cada uno.



¿Quién es Marcelito Bernal? Buena pregunta, ¿no?


La fotografía empezó históricamente como representación de la persona, de su identidad, de su propiedad civil, de la reserva del cuerpo. Se extendió la práctica de plasmar las etapas más importantes de la vida: el nacimiento, matrimonio, servicio militar e incluso la propia muerte.


Ésta obra consiste en 16 retratos tomados de fotografías antiguas compradas de segunda mano y pertenecientes todas a la misma familia, por lo tanto el retratado es siempre la misma persona. El realizar esta obra en pleno siglo XXI responde al horror vacui de nuestras sociedades contemporáneas, a ese miedo al futuro del que no sabemos nada, al terror de nuestra propia memoria, o mejor dicho, de la ausencia de nuestra memoria, del olvido, de morir y no haber sido nada ni dejar nada.
Es este aspecto el que más me interesa en las fotografías familiares, muchas de ellas anónimas que encuentro por mi camino. Rescatar la historia, desenterrar la vida oculta de todas las personas que pasan por la historia como una masa, sin apelativo, sin identidad.

Nuevo album fotográfico





Esta obra está formada por cuatro cuadros de 100 x 100 cms. cada uno, en óleo sobre tela, y representa cuatro instantes fotográficos de un espacio de tiempo concreto. En la imagen aparece una señora en una cocina realizando sus labores cotidianas. Son un nuevo álbum fotográfico de familia que se preocupa por la materialización del tiempo y los movimientos del personaje en un espacio no cambiante. Evidentemente, esas imágenes fueron registradas con una cámara de fotografía digital, que es la encargada de registrar nuestros eventos y momentos más importantes de nuestras vidas en los últimos años gracias al boom de la imagen digital. Este tipo de imágenes son las que llenaran nuestros cds y discos duros, al igual que antes se llenaban los álbumes familiares. Serán las imágenes de nuestra memoria o las que nos hagan renacer los recuerdos de nuestros antepasados o los momentos de nuestra vida.

RECUERDO PROCESADO_video



Vídeo interactivo en tiempo real controlado por camara web. En esta obra tenemos por una parte un vídeo casero en el que aparece un niño que se va acercando a la camara. Según el movimiento del espectador el video se reproduce hacia delante o hacia atrás, es decir, cuando el espectador se acerca a la camara web, el niño anda hacia adelante, cuando se aleja el vídeo se reproduce hacia atrás. El espectador manipula el tiempo. Por otra parte, el espectador se ve reflejado en la pantalla, mezclándose con la imagen del niño, pero no lo hace a tiempo real, sino que su imagen tiene un retraso de unos 30 segundos. Para esta obra necesitaríamos un ordenador al que conectaríamos una camara web y una pantalla de plasma

Espacio e identidad



Tomando la filmografía de Wong Kar Wai como principal punto de partida para la realización de este video, el principal objetivo es la recuperación del tiempo perdido navegando por los recovecos de la memoria, los recuerdos. Desde mi punto de vista, la memoria es el elemento principal en la formación de la identidad humana, identidad que en los últimos tiempos está siendo tan complicada de definir. En la obra aparece siempre un mismo personaje que recolecta sus propios recuerdos en una casa en ruinas. Estos recuerdos son materializados en una especie de cajas, pequeños contenedores que van formando una nueva persona, una nueva identidad. Pero este personaje resulta ser el mismo personaje que ha recolectado los recuerdos, por lo tanto estamos ante una búsqueda de la propia identidad a través de la memoria.
Identidad y alteridad se dan la mano en un espacio con su propia memoria y con un tratamiento de la temporalidad en el que se realza lo efímero. El presente se distorsiona por diferentes momentos que ocurren simultáneos, rompiendo la línea entre pasado y presente, y cuestionando el futuro.